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domingo, 28 de mayo de 2017

Convocatoria CUARTA EDICIÓN DEL PREMIO UNIVERSITARIO "JOSÉ ÁNGEL GÓMEZ DE CASO"



PREMIO UNIVERSITARIO
"JOSÉ ÁNGEL GÓMEZ DE CASO CANTO"
IV Edición

BASES

El Premio José Ángel Gómez de Caso, patrocinado por la “Asociación Andrés Laguna para la promoción de las Ciencias de la Salud”, tiene como fin reconocer a aquellos universitarios que elaboren un trabajo de campo o de investigación (en especial trabajos fin de Grado, o fin de Máster), cuyo objetivo sea poner en valor cualquier aspecto relacionado con la salud de las personas
·         El Premio tendrá una periodicidad anual y podrá declararse desierto.
·         El  Premio tendrá una dotación de 500 €, con la retención pertinente según la legislación vigente, concediéndose al galardonado un diploma acreditativo en el acto de entrega.
·         Su entrega se realizará en el acto institucional organizado por la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud.
·         Las bases de este premio se encontrarán en el blog de la Asociación

1.-Requisitos de los solicitantes:
  Podrán presentar su candidatura a este Premio todos aquellos segovianos que  realicen o hayan realizado sus estudios de grado o máster, con una antigüedad máxima de dos años en el momento de presentar el trabajo, o todas aquellas personas que realicen o hayan realizado sus estudios de grado o máster en los últimos dos años en las universidades de Segovia.
También se admitirán aquellos trabajos que versen sobre temas de salud de la provincia de Segovia, aunque su autor no sea segoviano.
En el supuesto de que exista más de un autor al menos uno tendrá alguna de las vinculaciones con esta provincia expuestas anteriormente

             2.-Documentación a presentar:
      El trabajo se presentará en formato pdf, en un soporte CD o DVD, en el que no constará ningún dato identificativo del autor y sólo se consignará un título con un lema o pseudónimo.  En el texto se deberá omitir cualquier referencia que pueda identificar al autor, director o tutor, o centro universitario de pertenencia, así como cualquier imagen o logotipo que incluya datos de identificación.
El trabajo estará escrito en castellano o inglés, en este último caso se adjuntará un amplio resumen en castellano.
Junto con el CD o DVD, se entregará un sobre cerrado que llevará el mismo título o lema, en su parte exterior, en el que se incluirá:
a.                   Escrito en el que se indique el título del trabajo y la documentación que se acompaña, así como el nombre y apellidos del autor, correo postal y electrónico y número de teléfono.
b.                   Curriculum del solicitante o solicitantes
c.                   Fotocopias del expediente académico y del DNI

3.-Jurado
El Premio será concedido por un Jurado formado por las siguientes personas:
1.      El Presidente de la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud, o persona en quien delegue.
2.      El Secretario  de la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud.
3.      Cuatro representantes de distintas profesiones sanitarias y un docente de la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud. Todos serán elegidos por la junta directiva.


4.-Plazos
1.      El plazo para presentar las candidaturas finalizará a las 14 horas del día 30 de Octubre de 2017.
2.      El envío de los trabajos se realizará por correo certificado o personalmente a la sede de la Asociación, situada en el Colegio Oficial de Médicos de Segovia, C/ Conde Sepúlveda nº 24, 1º. 40006. Segovia.
3.      El fallo, que será discrecional, se emitirá antes del día 31 de enero de 2018.
4.      La Asociación Andrés Laguna comunicará oficialmente el Premio a quien resulte galardonado, y hará la mayor difusión posible del mismo a través de los distintos medios de comunicación.

5.- Otras Consideraciones
·        La propiedad intelectual de los trabajos premiados y la propiedad material de los documentos que la integran, corresponderán al autor de los mismos.  La Asociación Andrés Laguna se reserva el derecho de conservar en su fondo documental aquellos trabajos premiados, tanto en el formato en papel como en su formato digital. Así como su publicación ya sea en soporte digital o en papel. Los trabajos que se presenten al concurso sólo podrán ser revisados y estudiados por los miembros del Jurado, con la finalidad de emitir un juicio sobre los mismos con motivo del presente concurso. Los trabajos no premiados podrán ser retirados por los interesados en el plazo de dos meses, una vez hecho público el resultado. Transcurrido el plazo se considera  que el autor desiste de su derecho.

·         La participación en esta convocatoria implica la aceptación previa de las bases, del jurado y del fallo del mismo.

Organiza:

Asociación Andrés Laguna para la
Promoción de las Ciencias de la Salud



Colabora:
FUNDACIÓN CAJA RURAL DE SEGOVIA  


jueves, 18 de mayo de 2017

INTERVENCIÓN DE “LA LIGA DE LA LECHE” CON FAMILIAS EN SEGOVIA.


INTERVENCIÓN DE “LA LIGA DE LA LECHE” CON FAMILIAS EN SEGOVIA.
Raquel López Casado
Monitora acreditada de “La Liga de La Leche Internacional.”(Asociación “La Liga de la Leche de Castilla y León” Segovia). Calle San Vicente El Real 10, 40003-Segovia.
Correo electrónico: laligadelalechesegovia@gmail.com

(Comunicación presentada en la Reunión "Ciudades que te cuidan". Segovia, Marzo de 2017) 

INTRODUCCIÓN:

“La Liga de La Leche” (LLL) es una organización no gubernamental, sin fines de lucro, religiosos o políticos, que promueve y apoya la lactancia materna con un estilo de crianza que valora la maternidad. El resultado de esta práctica, se traduce en grandes beneficios para la salud física y emocional de la familia.

Nuestras acciones promueven la salud, asegurando la equidad, la solidaridad y la participación de las madres y sus familias en las decisiones sobre su salud y el desarrollo sostenible.

La LLL fue fundada en 1956. 60 años después está en 87 países y es la organización más antigua y grande en su género. En Europa contamos con 1.360 Monitoras, 78 en España, 9 en Castilla y León, 1 en Segovia.

JUSTIFICACIÓN:

“La Liga de la Leche Internacional” (LLLI) tiene como declaración de misión la de ayudar a madres de todo el mundo a amamantar mediante la ayuda, el apoyo, la información y la formación madre a madre, y promover un mejor entendimiento de la lactancia como elemento importante en el sano desarrollo del niño y la madre.

LLL se fundó para proporcionar información, apoyo y estímulo, a través de ayuda personal, a todas las madres que quieran amamantar a sus hijos. Prima la ayuda que una madre puede prestar a otra madre para entender las necesidades de su hijo o hija y para aprender a satisfacerlas del mejor modo posible, si bien será siempre un complemento a los cuidados del pediatra y otros profesionales de la salud.

Amamantar, con las ventajas físicas y psicológicas que comporta, es lo mejor para el bebé y la madre, y la forma ideal de iniciar la relación del hijo o hija con sus padres. La ayuda cariñosa y el apoyo del padre permiten a la madre concentrase en el cuidado del pequeño; desarrollando los padres juntos una ceñida relación que fortalece a la familia y a la red social.

A través de la lactancia, las madres captan y aceptan más claramente los deberes y recompensas que les trae su único papel en la familia. El crecimiento que experimenta una mujer como madre se refleja en un crecimiento como persona, y enriquece con entendimiento y humanidad los demás papeles que desempeña a lo largo de su vida.

Con estos fundamentos iniciamos la andadura en Segovia en 2008.

MÉTODO DE TRABAJO:

Las voluntarias que trabajamos en LLL somos madres que ayudan a otras madres en el arte femenino de amamantar. Todas estamos formadas a través del Departamento de Formación de Monitoras de LLLI.

Las responsabilidades básicas que asumimos son:
- Proporcionar ayuda madre a madre a través del teléfono, por correo electrónico o en persona (y llevar un registro).
- Planificar y llevar a cabo las reuniones mensuales (con registro de datos).
- Supervisar el manejo del grupo de LLL (grupo y asociación).
- Mantenerse al día con respecto a información concerniente a la lactancia materna.
- Ayudar a otras madres a formarse acerca de lo que significa ser Monitora y a prepararse para convertirse en Monitora de LLL (amadrinamiento).

INTERVENCIÓN EN SEGOVIA:

La asociación lleva actuando en Segovia desde 2008, cuando se acreditó la primera Monitora.
El grupo local cuenta con una Monitora Acreditada con continuidad desde su origen. Durante tres años hubo una segunda monitora en la provincia que llevaba la actividad de la asociación en la zona de Cuéllar, aunque participaba esporádicamente en las actividades extraordinarias que se organizaban en la capital.
Actualmente hay una aspirante en formación, cuando ella se acredite formará parte del grupo de intervención en Segovia.

Siempre se ha utilizado un local público para establecer las reuniones mensuales. En los inicios era el “Centro de Salud Antonio Machado”, más adelante optamos por un lugar municipal de mejor acceso y mejor acondicionado para las madres y sus hijos. Actualmente hacemos las reuniones mensuales en el CEAS NORTE (Centro Integral de Servicios Sociales de La Albuera) que pertenece al Ayuntamiento de Segovia.

Tenemos una reunión mensual el tercer viernes de mes a las 11:00h y anulamos la reunión cuando coincide en festivo. No hacemos descanso vacacional. A las reuniones puede acudir cualquier madre con su bebé, además de cualquier miembro de la familia que quiera implicarse con la lactancia o quiera conocernos. Las reuniones están planificadas y estructuradas por ciclos de cuatro temas generales que se van concretando con las usuarias presentes y las necesidades reales o latentes.

Las reuniones anuales han oscilado entre 10 y 12. El número de madres ha tenido un pico álgido en el que el grupo mensual era tan numeroso que resultaba difícil asegurar la intervención de todos los presentes. Desde 2012 ha ido disminuyendo paralelamente al descenso de la natalidad en Segovia y en los últimos años por la implementación de talleres de lactancia dentro de los Centros de Salud de la capital, éstos hacen que los grupos se repartan a la largo del mes y las madres tienen más recursos para solucionar dudas.

La ayuda madre a madre en Segovia, además de las reuniones mensuales, se lleva a cabo a través del teléfono particular de la Monitora. Este teléfono forma parte también de la red nacional de Monitoras de LLL por lo que algunas de las llamadas recibidas son de otra ubicación geográfica.

También se han hecho consultas vía correo electrónica, más habituales en los últimos años y dirigidas a madres del entorno se Segovia.

Las visitas particulares dependen del compromiso y disponibilidad de la Monitora que las lleva a cabo. En Segovia esa disponibilidad está muy limitada.

Somos conscientes que las actividades extraordinarias han ayudado a dar visibilidad a la asociación y su trabajo en Segovia. Este pensamiento nos ha llevado a organizar alguna actividad puntual conmemorando la Semana Mundial de la Lactancia Materna que se celebra anualmente en agosto, aunque en España se ha desplazado a la primera semana de octubre.

En los últimos años se ha mejorado en la programación, en el registro y en la memoria anual de la asociación, así como en la estadística consensuada para LLL España. Y aparece reflejado el alcance de las actividades extraordinarias de la asociación, al menos las fácilmente cuantificables.

Desde 2013 hemos optado a las ayudas de acción social de la Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Segovia, lo que nos ha permitido no solo una pequeña financiación, sino la motivación para embarcarnos en nuevos proyectos que sin surcar los límites del cometido de la asociación, nos den la oportunidad de llegar a más usuarios, hacer palpable el trabajo que hacemos y normalizar la lactancia en la comunidad.

En estos años hemos realizado actividades presenciales:
- Charlas de formación y actualización en lactancia materna para profesionales, para  público en general y para madres.
- Mesas redondas.
- Talleres para madres o familias en habilidades de manejo de la lactancia y habilidades de comunicación.
- Talleres y formación de Monitoras y Aspirantes.
- Jornadas de calle informativas. Algunas veces amenizadas con talleres infantiles o cuentacuentos.
- Jornadas con familias para compartir experiencias en ambiente distendido.
- Intervenciones en colegios. A través de visitas y actividades en las aulas, o participación en la biblioteca.
- Colaboraciones con medios de comunicación locales tanto de radio como de televisión.

La sociedad y los cambios virtuales que ha experimentado, no han lanzado a buscar caminos de acercamiento a través de otros medios. Hemos tenido intervenciones virtuales en forma de:
- Talleres para madres interesadas.
- Formación online tutorizada.

COLABORACIONES de LLL CyL en su grupo de Segovia:

A nivel internacional:
- Forma parte de La Leche League Internacional.
- Es miembro del Consejo de Organizaciones No Gubernamentales de UNICEF.
- Mantiene relaciones oficiales de trabajo con la Organización Mundial de la Salud.
- Es miembro fundador de la alianza Mundial a favor de la Lactancia Materna
(Word Alliance for Breastfeeding Action WABA).
- En España forma parte del Comité nacional de la IHAN

A nivel local:
- Colabora habitualmente con distintas asociaciones locales:

  • ·         ALIMENTA (Asociación de Madres para el apoyo a la lactancia materna.)
  • ·         UNICEF-Segovia.
  • ·         El Parto es Nuestro- Segovia (EPEN).
  • ·         Radio Ayuda Segovia.
  • ·         Solidaridad y Medios.

 - Colaboraciones con profesionales:

  • ·         Matronas.
  • ·         Enfermeras y personal de enfermería.
  • ·         Pediatras.
  • ·         Odontopediatras.
  • ·         Trabajadores sociales.
  • ·         Psicólogos.
  • ·         Otros profesionales de la salud.
  • ·         Maestros.

- Colaboraciones institucionales:

  • ·         Junta de Castilla y León. Servicio Territorial de Sanidad y Bienestar Social de Segovia, sección de promoción y prevención de la salud.
  • ·         Centro de Salud Segovia III. Participando en el Comité de Lactancia del Centro.
  • ·         Ayuntamiento de Segovia. Concejalía de Servicios Sociales. Concejalía de Participación Ciudadana.

AGRADECIMIENTOS:

A todos los profesionales y asociaciones que nos permiten colaborar e interactuar en nuestro municipio como parte de un todo.
A las instituciones con las que compartimos la rigurosidad en los principios y que nos aportan recursos para desempeñar nuestra labor.
A la Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud en su Reunión científica “Municipio y Salud: Ciudades que te cuidan” que nos ha permitido participar y exponer nuestra intervención.


viernes, 24 de marzo de 2017

DEFENSA DE UNA VIDA SALUDABLE COMO DERECHO



Rodrigo González Martín
Defensor de la Ciudadanía de Segovia
Ayuntamiento de Segovia, Plaza Mayor, s/n. 40001 Segovia


Comunicación presentada en la 
REUNIÓN MUNICIPIO Y SALUD: CIUDADES QUE TE CUIDAN.
Segovia, 10 de Marzo de 2017.

La ciudad es un espacio colectivo que pertenece a todos sus habitantes que tienen derecho a encontrar las condiciones para su realización política, social y ecológica, asumiendo deberes de solidaridad.
             Las autoridades municipales fomentan, por todos los medios de que disponen,el  respeto de  la dignidad de todos y la calidad de vida de sus habitantes” (art. 1)
(Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la Ciudad. Saint-Denis, a 18 de mayo de 2000).

1.       
Defensorías de la Ciudadanía.

El Defensor de la Ciudadanía es una institución para la defensa de las libertades y derechos de la ciudadanía en cuestiones relacionadas con los servicios prestados por el Ayuntamiento.

La verdad es que como pueblo nos falta experiencia vital de la figura del Defensor. Es con la llegada de la democracia y la aprobación de la Constitución Española de 1978 cuando se instaura la figura del Defensor del Pueblo. Poco a poco va arraigándose esta figura, recogiéndose la misma en todos los Estatutos Autonómicos de las diferentes nacionalidades y Autonomías de España. A la vez, empiezan a nombrarse los primeros Síndic de Greuges en Cataluña, siendo el primero de ellos el nombrado por el Ayuntamiento de Lleida en 1990, y en otros ayuntamientos de España. El modelo que se toma como referente es el Ombudsman que se introdujo en la Europa del Norte, especialmente en Suecia con la Constitución de 1809. Aunque en los tiempos actuales de recortes y enfoques excesivamente economicistas, aún se sigue cuestionando la existencia de los defensores locales bajo el argumento de la reducción de costes o de la racionalización de la Administración Local por una supuesta duplicidad de funciones. Convendría recordar que en la mayoría de los casos la figura del Defensor de la Ciudadanía tiene un reconocimiento absolutamente honorífico.

Los derechos y las obligaciones se ejercen en lo cotidiano, en lo próximo. Se trata de nuestro ámbito más cercano y, evidentemente, es en lo local donde, en buena medida, se pueden producir las vulneraciones o recortes de nuestros derechos de proximidad. La ciudad debe ser -debiera ser- el espacio que pueda garantizar los derechos humanos, su materialización en derechos económicos, sociales y culturales de proximidad, avanzando a su vez en su materialización y concreción, así como en la definición de nuevos derechos emergentes en la necesaria reinterpretación de los derechos humanos en un mundo condicionado por la desigualdad y la crisis generalizada” (Martínez, J. Antoni y Prieto, Frederic. Síndic Municipal de Greuges. Una proposta catalana en la defensa dels drets humans. Ed. Mediterrània. Bercelona. 2014. Págs. 113-114).

La figura del Defensor de la Ciudadanía se posiciona, alcanzando su valor y significado, en la reivindicación del municipalismo, como principal escenario de participación y responsabilidad en el ejercicio de la vida política cotidiana y de proximidad.

El Defensor de la Ciudadanía es un elemento de diálogo y mediación entre los distintos sujetos participantes de la Administración Municipal, como son representantes políticos electos, personal técnico y de servicios de la administración local, los cuerpos legislativos y normativos que regulan la vida de la proximidad, las organizaciones, asociaciones y colectivos más diversos de amplia presencia y participación en la vida ciudadana, y, por supuesto, las ciudadanas y los ciudadanos como verdaderos protagonistas de la ciudad. Por ellos los Defensores Locales pueden y deben guiar sus actuaciones de mediación con la máxima de pensar globalmente y actuar localmente.

El Procurador del Común de Castilla y León fue creado por la Ley 2/1994, de 9 de marzo, de las Cortes de Castilla y León, reformada por la Ley 11/2001, de 22 de noviembre, para introducir algunas mejoras técnicas en su regulación. Es una Institución propia de la Comunidad, de gran tradición en Castilla y León desde los siglos XV y XVI, que tiene encomendada por las Cortes de Castilla y León la misión de defender y proteger los derechos constitucionales de la ciudadanía y los derechos y principios reconocidos en el Estatuto de Autonomía de Castilla y León.

De forma muy novedosa y pionera el Pleno del Ayuntamiento de Segovia aprueba, el 6 de octubre de 2003, el Estatuto del Defensor del Ciudadano de la Ciudad de Segovia, en él se regulan sus competencias, procedimiento de elección y cese, incompatibilidad y funciones para la tramitación de las quejas, estableciéndose desde entonces queel cargo de Defensor del Ciudadano tendrá carácter honorífico (art. 21). Es una institución independiente, no recibe instrucciones de ninguna autoridad y desempeña sus funciones con absoluta autonomía y objetividad.

2.
Los Derechos Humanos son el fundamento y razón de ser de la actuación del Defensor de la Ciudadanía.
Preocupación principal de los ayuntamientos democráticos durante años ha sido la participación ciudadana, que recogía la historia de participación y reivindicaciones de las asociaciones y colectivos de vecinos surgidas en circunstancias bien diferentes, así como de otros movimientos sociales, culturales y asistenciales de gran implantación de nuestras ciudades. Todo este movimiento cuaja en la aparición de los Reglamentos de Participación ciudadana. Recordar que muy recientemente se ha actualizado y aprobado por unanimidad el de Segovia.

Dentro de esta participación es necesario determinar claramente cuáles eran los derechos de la ciudadanía en relación a su Consistorio, por eso muchos ayuntamientos han ido creando Reglamentos Orgánicos de los Derechos de la Ciudadanía en el marco constitucional.Dentro de estos Reglamentos se incluyen los derechos de la ciudadanía expresamente recogidos en cada caso, con la creación de Comisiones de Derechos de la Ciudadanía, así como la implantación de las Oficinas de Defensa de la Ciudadanía, que recibe nombre bien diferentes en cada municipio en función de su memoria política y cultural, como Procuradurías del Común, Síndic de Greuges, Valedurías do Cidadan, Personeros, Defensores y Defensoras.
                                                                                                                                    
En casi todas estas reglamentaciones se incluyen los derechos de la ciudadanía que especialmente tienen presencia y competencia municipal, tales como:           
            Derecho general a la información  
Derecho al acceso a archivos y registros  
Derecho a la información sobre los procedimientos en curso   
Derecho a la atención adecuada  
Derecho a la imparcialidad administrativa  
Derecho a la economía procedimental   
Derecho a la lengua en el procedimiento     
Derecho a presentar quejas, reclamaciones y sugerencias

En los diferentes Reglamentos y Estatutos reguladores de la figura del Defensor de la Ciudadanía en el ámbito municipal se suelen recoger las siguientes funciones que regulan sus competencias, tales como:
Proteger a ciudadanas y ciudadanos de cualquier violación de los derechos, abusos de poder, error, negligencia, indefensión o malas prácticas administrativas.
            Asesorar, informar, atender y ayudar.
            Promover la implantación de buenas prácticas administrativas.
            Supervisar y llevar auditorías externas de las condiciones de la calidad de vida en el término municipal correspondiente.
            Hacer recomendaciones que mejoren la calidad de los servicios públicos y  la transparencia de la acción administrativa. 
             Y con un procedimiento basado en la facilidad y proximidad de acceso, universalidad de acceso sin limitaciones subjetivas de la ciudadanía y gratuidad plena.

No obstante, una vez más, sería conveniente recordar los derechos fundamentales y las libertades públicas que proclaman en los grandes textos internacionales, desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 a nuestra Constitución Española (CE) de 1978, y que son vinculantes y siempre finalidad prioritaria de toda actuación política así como criterio básico e inapelable de actuación de las Defensorías de la Ciudadanía. La profundización en la calidad democrática y las buenas prácticas en la administración local, exigen la mayor atención y supervisión contra los riesgos que acechan el ejercicio y desarrollo de estos derechos y libertades fundamentales. De todos son conocidas las distintas generaciones de Derechos Humanos, de los derechos subjetivos de las personas a los derechos de los pueblos y de los nuevos entornos sociales, culturales y medioambientales. Siguiendo las reflexiones de la Síndica de Barcelona, Maria Assumpció Vilà i Planas, en su Memoria de 2015, es necesario tener muy en cuenta  algunos de los peligros que menoscaban los derechos y libertades fundamentales de la ciudadanía, incrementando de esta forma las desigualdades que tanto se han expandido en esta sociedad en crisis. 

Por ello, con criterio y sensibilidad, hay que acentuar la defensa y reivindicación de derechos que adquieren nuevos valores y significados en esta sociedad globalizada, pero con personas y colectivos en grandes riegos de discriminación y exclusión.  Algunos de ellos serían los siguientes (entre paréntesis si indica el art. de referencia de la Constitución Española) :
  El atentado a la dignidad o al libre desarrollo de la personalidad de cualquier persona con independencia de su origen o circunstancia (art. 10CE) o por razones personales o sociales, raciales o de género (art. 14 CE), sometidas a tratos inhumanos o degradantes, o que hieran su dignidad (art. 15CE).
  La agresión a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, a la inviolabilidad del domicilio o al secreto de las comunicaciones (art. 18 CE).
  La imposición de dificultades a la libertad de residencia y movimiento por el territorio nacional (art.19 CE).
  La obstrucción a la libertad de expresión y de información o la imposición de dificultades injustificadas para comunicar y recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión (art.20CE).
  La desatención a los derechos sociales y laborales (art.35 CE).

En esta tercera generación de Derechos y Libertades aún falta en muchos casos un desarrollo legislativo para su eficacia, pero desde las Defensorías estamos comprobando su necesidad y urgencia. Mencionamos algunos de los que nos interesan para esta ocasión:
  La protección social, económica y jurídica de la familia y los niños (art 39 CE).
  La promoción de las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta personal más equitativa; de una manera especial, la política orientada hacia la plena ocupación (art.40 CE).
  Las prestaciones asistenciales y complementarias de la Seguridad Social (art.44 CE).
  La tutela de la salud pública por medio de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. Y también la facilitación de la utilización adecuada del ocio (art. 43 CE).
  La promoción y tutela del acceso a la cultura y la ciencia (art. 44 CE).
  El derecho de todo el mundo a disponer de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona (art. 45CE).
  La conservación y el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico (art.46 de la CE).
  La realización del derecho a una vivienda digna y adecuada y a una regulación de la utilización del suelo de acuerdo al interés general que impida la especulación (art.47 CE).
  La realización de una política de prevención, tratamiento, rehabilitación e integración de las personas con discapacidad, a las cuales se ha de prestar la atención especializada que requieran y se las ha de amparar especialmente en la consecución de los derechos constitucionales (art. 49 CE).
  La promoción del bienestar de las personas mayores con un sistema de servicios sociales que atienda los problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio (art.51 CE).
  La protección eficaz de todos como personas consumidoras y usuarias en su seguridad, su salud y sus legítimos intereses económicos (art. 51 CE).

Toda esta relación de derechos y deberes municipales ha de estar integrada por activa o por pasiva en las ordenanzas municipales y es función de la Defensoría también evaluar estas normas municipales para ponderar la integración debida de los principios generales del derecho positivo y del derecho natural. Nunca debemos pensar que la Administración municipal debiera centrar sus compromisos con la ciudadanía solo en competencias técnicas o meramente funcionales. Sin atender y respetar la imperatividad universal de los Derechos Humanos, así como los derechos y libertades fundamentales de nuestro ordenamiento constitucional, la actividad política carecería de sentido. En ellos se basa la actividad preferente de las Defensorías de la Ciudadanía.

3.
La salud como bien cívico.                                                                                                       

¿Qué temas son los demandados por la ciudadanía en sus reclamaciones a la Oficina de la Defensoría de la Ciudadanía? ¿Qué actitudes perfilan la personalidad ciudadana? ¿Qué bienes son defendibles en la nueva ciudad globalizada? ¿Qué recursos, métodos, técnicas podemos utilizar en este contexto de malestar ciudadano para reconducir la salud de la ciudad? ¿Podemos hablar de la salud cívica?

Analizando con detalle los Informes y Memorias anuales que por obligación presentan ante sus correspondientes Plenos municipales las Oficinas de las Defensorías de la Ciudadanía Locales, podemos decir que los temas abordados no son de gran trascendencia y por lo general de interés particular. Pero son temas de la vida diaria de personas concretas que para cada cual resumen las condiciones de nuestras decisiones, proyectos, inquietudes y pretensiones, a veces con éxito y gratificación y otras con fracaso y decepción. Son las personas concretas, “de carne y hueso”, no las sacadas de las estadísticas generales y anónimas, las que solicitan ser recibidas por el Defensor de la Ciudadanía y acuden con su dudas, tensiones y conflictos que exponen en forma de quejas, reclamaciones, demandas o denuncias, formuladas a veces con mayor o menor facilidad, incluso con escasa documentación, pero siempre con la misma vehemencia y convicción de que la razón les asiste, que el sentido común está de su parte y que no siempre han sido tratadas de la mejor manera posible o esperable por parte de la Administración Local.

Las personas que demandan ser recibidas por las Defensorías de la Ciudadanía siempre manifiestan vivir una situación de conflicto con el Ayuntamiento en cualquiera de los amplios asuntos en lo que esta relación se concreta, sea tráfico o hacienda, urbanismo o asuntos sociales, convivencia o cultura, servicios sociales o convivencia, medio ambiente o salud, por ejemplo. En esta problemática relación conflictiva nos movemos con frecuencia. Podemos decir, sin exagerar, que las personas que demandan muestran un complejo y a veces confuso, pero no menos persistente, malestar ciudadano, que recoge síntomas de la profunda crisis socio-económica, cultural y política de nuestras democracias representativas y que se manifiestan en un amplio muestrario de conductas de recelo y desafección, hacia las instituciones y sus representantes. La mediación del Defensor intentará siempre equilibrar esta relación, liberarla de prejuicios y estereotipos, buscar soluciones proactivas y no solo meramente reactivas, de autoridad, imperativas. Se trata de reconducir la desconfianza inicial hacia una visión más madura, igualitaria, digna y justa entre la ciudadanía y los servicios de la Administración Local. Podríamos decir que la labor de la Defensorías, cuyas decisiones no son ejecutivas ni vinculantes, tienen un sesgo tan pedagógico como terapéutico en pos de una mejor salud de la ciudadanía cívica.

Diálogo y participación activa es la metodología. Por eso, la primera relación es de escucha atenta y activa, respetuosa y humana. Con frecuencia la ciudadanía expresa un alto grado de desconfianza, recelo, malestar con la Administración Local, que viene a manifestar una reacción de desafección con la vida política y sus representantes y que trasluce una amplia consecuencia de la situación de crisis generalizada que vivimos. Hay que escuchar individual y respetuosamente para recuperar una cierta confianza que nos permita pensar con cierta objetividad, argumentar con datos y criterios suficientes superando la vivencia primera de malestar, desazón y disgusto generalizado contra todo y contra todos, para procurar reconducir la queja más allá del mero conflicto y así construir elementos de análisis riguroso y crítico que nos permita resituar el caso denunciado en sus precisos parámetros. Y todo para llegar a un análisis crítico de cada caso, buscando una mejor argumentación que de sentido a nuestras acciones y demandas, en un contexto de ciudadanía solidaria y globalizada, en defensa de principios y criterios de dignidad, de justicia e igualdad.

Más allá de otros mecanismos formales, la democracia deliberativa y participativa se hace efectiva en cada caso, logrando así una cierta competencia ciudadana de autoanálisis crítico, según derecho y razón, que sin duda resitúa y replantea el malestar inicial, dando visibilidad a un bien común, que en este caso podemos llamar “salud cívica” y que obviamente abarca más allá de la salud como significado sanitario y competencia medicalizada.

Entre el respeto a las normas que nos hemos dado y la inevitable polémica de los intereses privados más heterogéneos y con frecuencia legítimos, la “salud cívica” que buscamos nos posibilita replantear el actual sistema de poderes, con frecuencia camuflados y contaminados. Estamos demasiado adaptados a que cualquier instancia de poder sea meramente reproductiva del sistema dominante en todos los ámbitos de la sociedad. Con toda modestia, pero con toda convicción, se trata de instaurar prácticas de ciudadanía que transformen los vicios y defectos, los males y sus síntomas, que con tanta frecuencia solemos atribuir al modelo político que nos hemos dado y que de tantas formas se ha contaminado y desvirtuado.
         
Así que la defensa de la salud pública nos afecta a todas las personas sin discriminación ni diferencia alguna por razones sociales, culturales, religiosas, étnicas, de sexo y de género, económicas, políticas… o cualquier otra. Se trata de que el Defensor de la Ciudadanía una la vida cotidiana con la utopía, los derechos y libertades humanos con la práctica más normal y rutinaria de la Administración Local. Las personas son la base y fundamento de la ciudad, de la sociedad. Somos personas en tanto que ciudadanas y ciudadanos. Y debemos defender y promover las mejores prácticas administrativas para que los derechos humanos marquen el sendero hacia una sociedad más igualitaria, digna, inclusiva y justa, y en ese sentido también sana, saludable, sostenible, humana y razonablemente valiosa.                                                                   
         
Es urgente y de extrema necesidad, dadas las carencias y desigualdades observadas en este malestar ciudadano, reclamar ante los poderes autonómicos y estatales más recursos para que el Ayuntamiento pueda hacer frente a las necesidades de las personas, familias y colectivos más vulnerables que vienen sufriendo las graves e injustas consecuencias de una crisis que ha provocado un incremento de las desigualdades de forma escandalosa.

Y recordar como criterio de actuación aquella sentencia de Marco Aurelio: Toda la humanidad somos una gran familia. Y se asemeja a un solo cuerpo y cuando una parte tiene dolor todas se sienten y reaccionan. Este contexto de transversalidad,  inclusividad,  equilibrio y solidaridad se dará sentido al relato protector de la “salud cívica” que defendemos.

Se trata de superar la contradicción de vivir entre personas cada vez más sanas pero en  sociedades con manifiestos síntomas de enfermedad social.

Por ello, la salud cívica será también la base de un progreso necesario en la salud democrática.


5.
Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la Ciudad (Saint Denis, 2000)

En noviembre de 2016 se celebra en Girona el Congreso Internacional de Defensores Locales, organizado por el Fòrum de Síndics i Síndiques, Defensors i Defensores Locals de Catalunya, organización que nac en 2005 en Figueres, al que pertenece la Oficina de la Defensoría de la Ciudadanía de Segovia. Como resultado de compartir reflexiones, conocimientos y experiencias se elabora la Declaración de Girona en la que se recoge las principales conclusiones y compromisos de futuro del Congreso en “relación al valor y al papel determinante que hoy tienen las ciudades en la garantía del proyecto de vida y de bienestar de las personas fundamentado en el respeto a sus derechos”.

En el contexto de los Derechos Humanos, universales, indivisibles e interdependientes, en sus diferentes y fundamentales textos internacionales, se defiende y promueve la Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la  Ciudad (Saint Denis, 2000), como expresión más cercana y directa de la protección de los derechos de las personas, como habitantes de las ciudades, que defienden “los valores que promueven la dignidad del ser humano, la democracia local y el derecho a una existencia que permita mejorar  el bienestar  y la calidad de vida de las personas”. Este es el marco de actuación de las Defensorías de la Ciudadanía locales. 

La Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la Ciudad nos propone derechos de tercera generación, que incluyen un plus de calidad sobre los enunciados anteriormente, aunque se refieren a ámbitos concurrentes y comprenden la facilitación de:
 Los derechos y deberes de orden sociológico: derecho a la ciudad, participación, igualdad, no discriminación, libertad cultural, lingüística y religiosa, asociación, reunión y manifestación e información.
 Los derechos y deberes comunitarios: vida privada y familiar, trabajo y ocio, salud, vivienda, libertad y seguridad.
 Los derechos y deberes de la solidaridad: protección a los colectivos más vulnerables, accesibilidad e integración.
 Derechos y deberes culturales: participación en la vida cultural, en el patrimonio cultural y arquitectónico y en la formación.
 Derecho y deberes ambientales: urbanismo, derecho a un medio ambiente sano y tranquilidad.

En el marco de esta Jornada sobre “Ciudades que te cuidan: Municipio y Salud”, la Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la Ciudad aporta elementos muy valiosos y de necesaria toma en consideración para dar sentido y realidad al concepto de “salud cívica”, que antes se exponía. Sin liberarnos de un trabajo más exhaustivo y riguroso de la Carta, exponemos brevemente algunas ideas fundamentales de la Carta que refuerzan el reto y compromiso de las ciudades que te cuidan.   

La ciudad adquiere un protagonismo cada vez mayor en el empeño de unir y garantizar los derechos fundamentales para una ciudadanía activa y participativa en pos de una vida justa, digna, saludable y sostenible

Sin olvidar el entorno rural, la ciudad se ha convertido en el futuro del ser humano. “La ciudad es hoy el espacio de todos los encuentros y, por lo tanto, de todas las posibilidades. Así mismo es el terreno de todas las contradicciones y de todos los peligros: en el espacio urbano de fronteras inciertas aparecen todas las discriminaciones ancladas en el paro, la pobreza, el desprecio de las diferencias culturales, mientras que, al mismo tiempo, se esbozan y se multiplican prácticas cívicas y sociales de solidaridad” (Preámbulo de la Carta).

La vida en la ciudad nos obliga a precisar mejor ciertos derechos de calidad de vida, de bienestar colectivo, de necesidades solidarias tanto para los nativos como para la ciudadanía de acogida por razones de migraciones, de exilio o refugio. Aparecen nuevos derechos: el respeto por el medio ambiente, la garantía de una alimentación sana, de la tranquilidad, de las posibilidades de intercambio y de ocio, de una salud compartida.

Por ello, frente a la crisis que azota la democracia delegada en el ámbito de los Estados nacionales y frente a la inquietud que suscitan las burocracias europeas y el futuro incierto de la UE, así como las graves e inhumanas crisis de todo tipo, guerras y miserias de otras partes del mundo, la ciudad surge como el recurso de un nuevo espacio político y social, cultural y humano, saludable y de justicia.

Una ciudadanía de la ciudad, de la democracia de proximidad, es garantía de una vida dignamente humana. Solo es este contexto pueden tener sentido “las ciudades que te cuidan”, que protegen y se articulan en  derechos para una existencia que permita mejorar el bienestar y la calidad de vida de todas y todos. Por ello, “las ciudades que te cuidan” defienden una “economía del cuidado” basada en la solidaridad y la igualdad, la justicia y la corresponsabilidad, frente a una economía de la especulación, la sobreexplotación y la discriminación. Así también superar los prejuicios y la injusta distribución de las tareas del cuidado que se asignan a las mujeres, con una organización machista de la casa y de la ciudad.
            
El Derecho a la Ciudad (Art. I) es el ámbito posible de la “salud cívica” asentada en principios como:
-          Principio de igualdad de derechos y de no discriminación (Art. II)
-          Derecho a la Libertad cultura, lingüística y religiosa (Art. III)
-          Protección de los colectivos y ciudadanos más vulnerables (Art. IV)
-          Deber de solidaridad (Art. V)
-          Cooperación municipal internacional (Art. VI)
-          Principio de subsidiariedad (Art. VII)
            
Una vida saludable en ciudadanía solo es posible desde una ciudadanía informada críticamente y con transparencia, que se organiza colectivamente para participar en la gestión política y que defiende la vida privada y familiar como marcos de elección respetuosos y responsables, con especial atención a la infancia y la juventud (Parte II, arts. VIII y XI).
            
La calidad de vida, el bienestar colectivo, entendido como “salud cívica”, es un bien común y público que debe estar incorporado en el logro de derechos fundamentales como:
-          Acceso a los servicios públicos de protección social (Art. XII)
-          Derecho a la educación (Art. XIII)
-          Derecho al trabajo (Art. XIV)
-          Derecho a la cultura (Art. XV)
-          Derecho a la vivienda (Art. XVI)
-          Derecho al Medio Ambiente (Art. XVIII)
-          Derecho a un urbanismo armonioso y sostenible (Art. XIX)
-          Derecho a la circulación y a la tranquilidad en la ciudad (Art. XX)
-          Derecho al ocio (Art. XXI)
-          Derecho de los consumidores (Art. XXII)
            
Por eso “Las ciudades signatarias mediante sus acciones en los sectores económico, cultural, social y urbanístico contribuyen de manera global a promover la salud para todos sus habitantes con su participación” (Art. XVII)
            
Las ciudades se comprometen para garantizar la “salud cívica” a poner todo los recursos y procedimientos, mecanismos fiscales y presupuestarios, que promuevan la eficacia en la proximidad de todos los servicios públicos desde la Policía de proximidad, la Administración de Justicia Local y cuantos mecanismos de prevención se propongan, como “mediadores sociales o de barrio, en particular en las zonas más vulnerables y  Ombudsman municipal o Defensor del pueblo, como institución independiente e imparcial” (Art. XXVII)  

6.
Conclusión
             
Así las cosas, entre la desafección y la ilusión, entre la crisis provocada y las desigualdades crecientes, entre el malestar persistente y el bien común anhelado, la “salud cívica” viene a ser un exponente demasiado elocuente y aglutinante de los conflictos y contradicciones que vive la ciudadanía y que se hace más palpable en los entorno de proximidad de la ciudad, de los pueblos y de los barrios, y que pone de manifiesto la necesidad imperiosa de “recuperar y renovar un nuevo contrato social que pueda reconciliar nuestras sociedades con los valores de igualdad, de equidad, integrando ética y democracia” (Declaración de Girona, 2016).
            
En este proceso de alcanzar los fines universales de los Derechos Humanos se reivindica el “papel resiliente de las Defensorías de la Ciudadanía” para promover y defender el papel proactivo, participativo y transformador de las ciudadanas y los ciudadanos de nuestras ciudades y pueblos.
            
Conscientes del aumento de las desigualdades y de las dificultades para el cumplimento de los Derechos Humanos que dan razón de ser a nuestra actividad y valor de identidad a la ciudadanía en pleno siglo XXI, podríamos afirmar que no hay “salud cívica” sin avances significativos en el logro y cumplimiento de los Derechos Humanos, a los que nos hemos referido siquiera sumariamente en este texto.